miércoles, 5 de agosto de 2009

El aguila, sereno, callado, mira y mira
siente y duerme, trankilo, sobre todo
trankilo...
Pasiente, en las alturas, observa las montañas
y al verlas tan pekeñas desde alla arriba
su inmesidad crese y crese, su autoestima
aumenta desmedidamente, al cree q puede
dominar las montañas viendo su tamaño,
pero el ave, sin mas cerebro del q tiene
no supo q hacer cuando se encontro
frente a frente a la montaña.
La montaña tan imponente, el aguila tan cobarde
La montaña tan trankila, y el aguila tan cobarde
El aguila decide irse, marcharse, a algun lugar
donde pueda dominar todo lo que cree q es posible.

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